12/07/2013

Y la Muerte No Tendrá Señorio: Homenaje a Jesús María Valle Jaramillo en esta Semana Internacional de los DD HH Derechos Humanos

Carlos A. Ruiz Ospina 
Director Polo Crítico
En Homenaje al doctor Jesús María Valle, en el 2002 Carlos A. Ruiz Ospina Escribió el “Perfil Sociopolítico de Jesús María Valle Jaramillo , Vigencia Histórica de los Derechos Humanos”, del cual queremos presentar, en esta Semana Internacional de los Derechos Humanos el Siguiente Aparte del Capitulo Primero:
Objetivo Polìtico y Militar: la Destrucción del Comité Para la Defensa de los Derechos Humanos de Antioquia.
Siendo el responsable político del departamento de Antioquia, el entonces gobernador y hoy presidente de la república, el doctor Álvaro Uribe Vélez, abogado y según su propia definición “hombre civil pero de alma militar”. Y siendo el responsable militar de Antioquia, como comandante de la cuarta brigada, el hoy comandante general de las fuerzas militares de Colombia, el General Carlos Alberto Ospina Ovalle, “tropero y militar en cuerpo y alma”, el día 25 de agosto de 1.997 y con ocasión del décimo aniversario del asesinato de los miembros fundadores del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos de Antioquia, los doctores: Héctor Abad Gómez y Leonardo Betancur Taborda, el inmolado doctor Jesus María Valle Jaramillo, quién más que ser un abogado, era un jurista, verdadero defensor de los Derechos Humanos y para quién era principio fundamental apoyarse en la “fuerza de la razón y no, en la razón de la fuerza”, pronunció, en medio de un lleno total en el auditorio del Paraninfo de la Universidad de Antioquia, el siguiente discurso:
Jesus María Valle J
“Ha querido el comité que rinda un informe sobre la situación de derechos humanos en nuestro departamento, y así lo haré, porque hay documentos serios, de plumas autorizadas que con severa investigación y fundamentación han hecho este escrutinio que consta ya en documentos publicados.
En 1993, por primera vez en el departamento de Antioquia se presentó un plan de desarrollo, el cual fue elevado a canon de ordenanza con una mira: Fijar directrices para todo el departamento, de modo que hubiera un proceso que vinculara a las regiones y los municipios en sectores importantes como la industrialización, lo ecológico, de modo que se respondiera a un desarrollo desigual que se traía.
Herramienta de Paz:
Ese plan se fijó una meta: que fuese un mecanismo en un proceso de paz, que lográramos vincular a todas las regiones y a todos los municipios, que tuviésemos un ciudadano más laborioso y participativo.
También de 1989 a 1993 mejoramos ese plan de desarrollo y miramos todos los sectores; el plan vial, el eléctrico, el educativo y en el campo de la salud. Y empezamos a vincular sectores poblacionales muy abandonados. Esas directrices que se fijaban allí tenían la mira de crear mecanismos de paz. Y tras ese plan, lo recuerdo bien hoy, el doctor Gilberto Echeverry Mejía, inició un proceso de pacificación en la región de Urabá, y con un alcalde de ideas democráticas logró levantar una infraestructura de importancia en esa región. Es decir, Antioquia estaba proyectando un desarrollo que penetrara más en lo regional y en el ente territorial denominado municipio. Y nos comprometíamos en ese plan de desarrollo con muchos sectores poblacionales e íbamos a los concejos, a las entidades comunitarias.
Ruptura:
De improviso, en los últimos años, en forma abrupta se rompió ese esquema que traíamos y surgió un plan para acabar con el movimiento guerrillero.
Entonces aparecieron unos hombres armados en las regiones que cometían una serie de tropelías y asesinatos y hábilmente desaparecían de la zona; y se suscitaron las primeras masacres en zonas geográficas en donde no había enfrentamiento entre partidos y fuerzas de izquierda. 
Y después esas fuerzas se fueron ubicando en los perímetros urbanos y generaban un estado de terror y de zozobra, y los campesinos caían asesinados, mientras, en las veredas y corregimientos mataban a los dueños de las tiendas comunitarias. Eso ocurrió en el Norte, en Oriente, en Occidente...
Se empezó a gestar como un plan macabro, donde el investigador no lograba penetrar en lo que estaba sucediendo, en qué zonas geográficas se cometían esas masacres y esos asesinatos masivos. Y nuestros ríos históricos fueron testigos de los cadáveres arrojados.
Y en las carreteras, esas carreteras construidas con el esfuerzo Antioqueño, los vehículos eran parados, los campesinos bajados de los mismos y asesinados arrodillados.
Zozobra:
Un clima de zozobra empezó a desintegrar lo que habíamos construido durante muchos años. Y aquellos maestros que protestaron por esos asesinatos y masacres, fueron perseguidos, desaparecidos y asesinados. Entonces se empezó a desintegrar todo ese sistema educativo. Las escuelas se quedaron sin niños y sin maestros, y los maestros eran perseguidos, y la educación perdía calidad.  
Y los médicos que iban a las veredas y a los corregimientos a atender a los enfermos con mucho esfuerzo, también fueron perseguidos, intimados, amenazados, desaparecidos y el sistema de salud empezó a degradarse.
Y los programas agropecuarios, las Umatas en Antioquia, cuando soñábamos como reemplazar el café, cuando soñábamos con un dominio del paisaje y la agricultura se desintegraron.
Concepto de Autoridad:
Aparecían fuerzas oscuras que reemplazaban al alcalde... los comandantes. Eran paramilitares, Convivir, autodefensas. Y se fue tornando ambiguo ese concepto de autoridad pública: Unos eran amigos o enemigos de las convivir, amigos o enemigos de los paramilitares, amigos o enemigos de la guerrilla. 
Y ese tejido social del campesino, se fue desintegrando y se comenzó a consolidar la zozobra al lado del temor, mientras se perdían los proyectos culturales, artísticos, artesanales.
Es decir, ha habido un proceso de degradación en la relación del hombre con la comunidad, con su medio.
Meridiano macabro:
Entonces, en este recinto puedo decir, a manera de inventario, que yo escuchaba decir que el meridiano de la cultura y la política pasaban por Antioquia. Hoy puedo decir que el meridiano de la violencia pasa por Antioquia.
Estamos exportando, a través de una concepción equivocada del orden público, violencia para departamentos pacíficos como los de la Costa y el Chocó. Estamos exportando violencia, A través de las convivir, para todo el país.
Lo que habíamos construido como base impositiva, a través del impuesto predial y del de Industria y comercio, para fortalecer los aportes de la Nación y hacer programas de desarrollo educativo, los hemos desintegrado porque hay que pagar cuotas a las convivir, a las autodefensas, a los paramilitares. Y los paramilitares y las convivir se confunden en los uniformes, en las sedes, en los vehículos que se utilizan. Es decir, ya la fiscalía tiene que pedir permiso a esos personajes que aparecen extrañamente en los municipios, para poder hacer los levantamientos de  cadáveres. Y los inspectores que hacen esos levantamientos de cadáveres son asesinados para destruir la prueba, para impedir los sistemas de investigación judicial.
Sin odios:
Esa es la situación hoy. Lo han visto mis ojos, lo he presenciado con gentes de mi pueblo, de mis veredas, de mis corregimientos. A esas personas que yo vi nacer, con esas personas con quienes escuché silbidos de miseria en las montañas, han sido asesinadas. Y yo he ido a todas partes invocando el derecho de petición para la población campesina, y no he recibido una respuesta positiva. 
Esa es la situación dramática que presenta hoy Antioquia y es el informe que puedo rendir con honestidad en este recinto, sin odios contra nadie, pero sí con una infinita tristeza de cómo se van perdiendo las vidas y golpeando a las personas.
Una esperanza:
¿En medio de esa desolación, qué pienso? ¿Qué pienso en medio de esa degradación del hombre?
Con esperanza miro tres aspectos positivos:
Las madres de los soldados que levantaron la bandera unida para que les regresaran a sus hijos, y obligaron que en un momento histórico del país el poder civil se colocara por encima del poder castrense o hiciera un proceso de pacto que llevara a la libertad a los prisioneros de guerra. Cuando se logra ese predominio del poder civil se pueden iniciar procesos de paz y democráticos. Ese aspecto positivo me da esperanza de poder seguir luchando.
Segundo: La sentencia de la Corte Constitucional, cuando fijó directrices jurisprudenciales para limitar el fuero. Allí hay un instrumento de pacificación que permite limitar desafueros, exigir responsabilidades, para que iniciemos un camino diferente.
Y el tercero: Es que con la muerte de Héctor Abad Gómez, se querían silenciar unas ideas y principios; y, por el contrario, ese símbolo moral, esa fisonomía espiritual de Héctor Abad Gómez permitió que fuesen creciendo los organismos y hoy los derechos humanos se debaten en la universidad, en los sindicatos. Hoy hay semillas de libertad que con sacrificio y tenacidad siguen denunciando, señalando, impetrando, pidiendo, defendiendo los derechos humanos. Hay muchos organismos que con seriedad están en la lucha tenaz para que primen la vida, la dignidad, la alegría. Y eso es como un instrumento de fe y esperanza en los momentos de incertidumbre y de tristeza.  
Hasta siempre:
Por eso esta noche la presencia de todos ustedes, de la familia Abad, Betancur, del honorable magistrado de la Corte Constitucional, Dr. Carlos Gaviria, de los coordinadores del comité, de hombres y mujeres, nos llena de alegría. Y en este recinto histórico podemos decir hoy: Héctor Abad, Leonardo, Fernando, Pedro Luis, Carlos, Felipe, ¡Aquí estamos!, podemos decir: Heli Gómez, personero de el Carmen; profesores perseguidos, victimas: ¡Aquí Estamos y Estaremos Siempre, en el Fragor de la Lucha o en la Quietud de la Muerte!

Y aunque hubiéramos preferido que el doctor Jesús María Valle, se mantuviera siempre en el fragor de la lucha y no en la quietud de la muerte, lo cierto es que seis meses y tres días más tarde, después de ese discurso premonitorio, las mismas balas asesinas, que mataron a quienes les hacía el homenaje, habrían de matarlo a él, en su propia oficina.      

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